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Católico o Universal ¿cual es correcto?

noviembre 13, 2013

Justo L. Gonzáles

Justo L. González, con su claridad, erudición y sencillez acostumbradas,nos presenta una serie de principios bíblicos y teológicos para distinguir entre el error y la sana doctrina. Estos principios ya fueron usados por la iglesia en diferentes momentos, especialmente cuando se enfrentó a la presencia de “nuevos evangelios”.

Una palabra que la iglesia antigua usó para describir esa diversidad confluente -palabra que luego cambió de sentido, y que por tanto hoy muchos tememos usar- fue “catolicidad”. Según la iglesia antigua, la verdad cristiana es verdad “católica”.

Detengámonos por tanto a considerar lo que esa palabra significa.

Desde joven escuché decir que lo “católico” es lo universal, y que por tanto en el Credo, por ejemplo, donde el texto griego dice literalmente que creemos en “la iglesia católica”, deberíamos decir “la iglesia universal”. Hay razón para ello, pues en nuestro contexto la frase “iglesia católica” inmediatamente nos lleva a pensar en la Iglesia Católica Romana, ¡y ciertamente no es eso lo que queremos decir al repetir el Credo! Si sencillamente tradujésemos el griego, katholiké ekklesía, como “iglesia católica”, esto se prestaría a confusión.

Pero algo se pierde también cuando lo traducimos como “iglesia universal”, pues la verdad es que lo universal no es necesariamente católico.

Veamos el sentido etimológico de cada una de estas dos palabras.

El término “universal” viene de dos raíces latinas que significan “en una misma dirección”. En su uso más común, eso de una dirección se refiere a un proceso mediante el cual algo se transmite desde el centro hacia la periferia, e impone su dominio. Así decimos, por ejemplo, que la globalización económica y las computadoras han contribuido a hacer del inglés un idioma “universal”. Eso no quiere decir que el inglés haya absorbido e incorporado palabras del castellano, del francés, del indostano y del suajili, como lo ha hecho en cierta medida, sino más bien que se ha ido imponiendo en regiones geográficas y en campos tecnológicos cada vez más amplios. El inglés, o cualquier otra lengua, se vuelve “universal” en la medida que se va imponiendo, siempre desde el centro hacia la periferia. De igual modo, si en la antigüedad algún conquistador hubiera realizadoel sueño de convertirse en emperador del mundo, ese imperio sería “universal” .

El término “católico” tiene una etimología muy diferente. Viene de dos raíces griegas. Una es la misma preposición que aparece en los títulos de cada uno de los cuatro Evangelios: El Evangelio “según Mateo” es el Evangelio Kata Maththáion; y el Evangelio “según Marcos” es el Evangelio Kata Márkon. La segunda raíz, hólos, quiere decir completo, todo, en su totalidad. Así la usamos todavía en castellano cuando nos referimos, por ejemplo, a una “holografia”. Una holografia difiere de una simple fotografia en cuanto nos presenta la imagen en su totalidad, en su hólos. Es una imagen que no se limita a una perspectiva, sino que, precisamente porque combina varias perspectivas, nos da un sentido más completo de la realidad que la imagen reproduce. Pues bien, combinando estas dos raíces, katá y hólos, se llega al término griego catholikós, que por tanto no subraya la uniformidad ni el carácter unidireccional de aquello a que se refiere, sino que subraya más bien el modo en que incluye toda una variedad de perspectivas.

Entonces, el Evangelio Kata Maththáion es el Evangelio según Mateo, y el Evangelio Kata Márkon es el Evangelio según Marcos. Pero el Evangelio catholicón es el Evangelio según el todo, según la totalidad. Es el Evangelio que incluye la historia de Jesucristo desde la perspectiva de Mateo, y de Marcos, y de Lucas, y de Juan.

Digámoslo de otro modo.
Supongamos que sólo tuviésemos el Evangelio de Mateo, y que ese Evangelio fuera recibido por todas las iglesias. En tal caso, el Evangelio de Mateo sería universal, se leería y aceptaría en todas partes, pero no sería cat’hólico. (Permítaseme que escriba la palabra de ese modo, para distinguirla del uso corriente de la palabra “católico”).

Esta distinción entre lo ortodoxo y lo cat ‘hólico es importante, pues en el uso común tendemos a utilizar el término “católico” para referimos a lo que es correcto, apropiado y ortodoxo. Así decimos, por ejemplo, que “esta comida no está muy católica”, y con ello queremos decir que no sabe bien; o que “ese procedimiento no es muy católico”, queriendo decir que es inapropiado. Pero más importante todavía es la distinción entre lo cat ‘hólico  y lo universal, pues en cierto modo, al mismo tiempo que tienen connotaciones semejantes, también tienen otras muy diferentes, y hasta contradictorias.

 

Lo opuesto a lo cat ‘hólico no es lo heterodoxo, sino lo sectario. La palabra “secta” viene de otra raíz que significa “parte”. Por ello hablamos de “sectores” y de “secciones”. Un sector es una parte del todo. Luego, lo que hace que una secta sea secta no es que sea pequeña o grande, o que tenga prácticas o doctrinas extrañas.

Lo que hace que un grupo cualquiera dentro de la iglesia se vuelva secta en el sentido estricto del término es que confunde la parte con el todo; que pretende que él, y sólo él, es la iglesia, y que por tanto toda persona o grupo que no concuerde con él queda fuera de la iglesia. En otras palabras, mientras la iglesia que confesamos en el Credo es cat’hólica, la secta pretende ser universal, pretende que sus posturas y sus doctrinas son las únicas verdaderas, y han de imponerse sobre todos. En consecuencia, toda iglesia, grande o pequeña, que pretenda ser la única verdadera, es sectaria, y no merece el apelativo de cat’hólica.

Irónicamente, esto quiere decir que la iglesia que más comúnmente se da el apelativo de “católica” -es decir, la Iglesia Católica Romana- cuando pretende ser la única verdadera, cuando pretende que todos los creyentes deben sujetarse a sus directrices, y cuando pretende que no hay salvación fuera de ella, se vuelve una secta, aun cuando tenga cientos de millones de seguidores. Se vuelve tan sectaria como el grupito que se reúne en la esquina y que pretende que quien no se vista de cierto modo no se salva.

No creáis a todo espíritu. © Copyright 2009, Editorial Mundo Hispano.7000 Alabama Street, El Paso, Texas 79904, Estados Unidos de América páginas 30 y 31

 

Origen: http://volvamosalasfuentes.blogspot.mx/

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