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La verdadera catolicidad de la Iglesia

noviembre 12, 2013

Por qué es correcto seguir usando el término católico

Breve Resumen

El Credo de Nicea dice:
“Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica”, este conocido enunciado se halla en el credo de Nicea y es aceptado tanto por romanos, ortodoxos griegos y protestantes, aunque algunos grupos dentro del protestantismo realizan frecuentemente modificaciones en esta línea, ya que esto pareciera inferir la razón a la iglesia papista, aunque veremos que no es así.

Hablando acerca del término en términos etimológicos

En nuestros días es muy común adjudicar el título, tratamiento, prerrogativas etc a modo de exclusividad a la “iglesia católica, apostólica” romana. Es un grave error.
Este término y los relacionados con él proceden del griego Catholicós, que significa “general” , o mejor dicho “segun el todo”,  y se refiere, entre otas cosas, al alcance geográfico de presencia y aceptación. También implica historicidad. Pero la Iglesia católica, apostólica romana (ICAR a partir de ahora) no es la única con derecho a reclamar el título “católico”, ya que por la vía de la historicidad, todas las iglesias ortodoxas griegas, de rito oriental aceptan y reclaman su derecho a tal título; por el lado del protestantismo, casi todas las iglesias del llamado protestantismo  histórico, especialmente las luteranas y anglicanas (aunque el papa Leon XIII haya declarado inválidas las ordenaciones anglicanas, este no tiene la autoridad para establecer que es, y que no es válido); de hecho, dentro de la línea romanista están los jansenistas y los viejos católicos que sin apartarse de los errores del romanismo, niegan la infabilidad papal y son un grupo disidente de la línea oficial del romanismo; más o menos por la misma líneas se encuentran algunas iglesias como algunas de rito oriental, y los anglocatólicos que aunque tienen ciertas diferencias con la teología oficial de la curia romana, se rinden ante el papa de Roma como cabeza.

La verdadera iglesia es católica

Esta afirmación podrá desconcertar a algunos de los verdaderos protestantes que no han caído en el falso ecumenismo apostata promovido por el pontífice romano, pero les hago la invitación a que terminen de leer el presente artículo.
Otra posible reacción será la de los miembros de la ICAR, creyendo anticipadamente que les hemos dado la razón, sometiéndonos a sus reclamos, y su tradición. Este no es el caso.

Uno de los caracteres de la verdadera Iglesia de Cristo, expresado en el Credo con estas palabras: “Creo… en una sola Iglesia santa y católica”. Veremos dónde está semejante Iglesia, según el Evangelio, pero se usa desde el siglo II para indicar una característica, atribuida a la Iglesia de Cristo. La Sinagoga o Iglesia judaica, era sólo para un pueblo, mientras que Cristo quiso que su Iglesia fuese universal. Por esto ordenó Jesús a sus discípulos: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”. Y por cierto, la Iglesia de Cristo se adapta a todos los tiempos y a todos los pueblos, mientras que todas las otras asociaciones y escuelas religiosas sólo se adaptan a determinados pueblos y ambientes.

En los primeros 1000 años de la historia de la Iglesia

«Las Epístolas Católicas» son cinco, llamadas así porque fueron dirigidas a la Iglesia en general y no a alguna particular. Son una epístola de Santiago, dos de Pedro, una de Juan y una de Judas.

La primera vez que el término católico aplicado a la iglesia aparece en la literatura eclesiástica es en los escritos de San Ignacio de Antioquía (Ep. ad Smyr. 8:2).
En los primeros siglos se aplicaba a la Iglesia universal, refiriéndose a las creencias o prácticas que eran aceptadas por todos y en todas partes, según la expresión de san Vicente de Lerins antes del 450; de ahí que adquirió la connotación de “ortodoxa”, con oposición a herético o cismático, refiriéndose a las numerosas sectas que se originaron en aquellos siglos, presentando diferentes puntos de vista sobre cristología o práctica y pureza en la fe, ya que la Iglesia (iglesias, que profesaban la fe general), muchas veces no mantenían la pureza de doctrina que era necesario, de acuerdo con el modelo primitivo. Tal fue el caso con la Iglesia de Roma en el tiempo del obispo Calixto, a quien se oponía san Hipólito, mucho más apostólico en doctrina aunque fuera tildado de cismático. De hereje no se le podía tildar ya que su doctrina era conforme a la antigua fe apostólica.
Después del cisma de 1054 las iglesias occidentales adheridas al obispado de Roma se dieron a sí mismas el título de iglesia católica, mientras que la Iglesia Oriental, que comprendía geográficamente la mayoría de las iglesias fundadas por los apóstoles, tomaron el sobrenombre de ortodoxas, aunque muchas veces tampoco lo fueron en fe y en doctrina, sino que participaron en muchos de los errores que habían venido introduciéndose en las iglesias cristianas en los primeros siglos.

Oigamos lo que dicen los Padres de la Iglesia:

Lactancio dice: “La única Iglesia Católica es la que conserva el culto verdadero” (Div. list., lib. 4.0, cap. 30).
Ignacio dice: “La Iglesia Católica se halla en cualquier lugar donde Cristo está” (Ep. ad. Smir., cap. 8).
Tertuliano dice: “La Iglesia es el espíritu en acción para el hombre espiritual y no la muchedumbre de obispos” (Pudicitia).
Y Agustín: “La Iglesia Católica es el conjunto de todos aquellos que han creído en Cristo. Ella está donde quiera que haya fieles. Ella es el conjunto de los justos de quienes está escrito: Conoce el Señor a los que son suyos”.
He aquí lo que es la Iglesia Católica para los Padres de la Iglesia: una Iglesia local y visible, pero siempre que profese la verdadera fe del Evangelio.

En la Reforma

A partir de la Reforma, la Iglesia Romana se ha tenido por la única Católica, si bien los anglicanos y los viejos católicos (cisma producido dentro de la propia Iglesia Católica en Europa), reclaman asimismo este título.
Todas las denominaciones protestantes niegan al conjunto de las iglesias adheridas al obispo de Roma el título de católica, ya que no representan el cristianismo de un modo universal. Y en lo que se refiere a tener miembros en todas las naciones del mundo, hay muchas denominaciones evangélicas o protestantes que también los tienen.

Resumiendo

Como hemos visto, la Iglesia de Roma se ha usurpado este título, aplicándolo sin razón exclusivamente a ella.

La iglesia establecida en una determinada localidad, es “una iglesia cristiana”; pero la “Iglesia Cristiana” es una asociación visible solamente a Dios, y que comprende a todos los cristianos (los verdaderos creyentes sólo Dios los reconoce), de todas las épocas y de todos los pueblos. La “Iglesia Católica”, en su verdadero significado es, por lo tanto, una Iglesia invisible, bien distinta de cualquier Iglesia visible; y ni la Iglesia Romana, ni la Ortodoxa pueden decir en rigor: Yo soy la Iglesia “Católica”. Existe contradicción en los términos; lo que es local no puede ser universal.

Posteriormente y con más tiempo seguiremos ampliando este tema, espero comentarios para enriquecer el aporte, y si en algo me equivoco, les pido me tengan paciencia y me corrijan mansamente
En conclusión, y en lo personal puedo afirmar:
Soy católico, apostólico pero no romano
y además que estuy muy orgulloso (en el buen sentido de la palabra) de ser Protestante, pero antes de todo, soy Cristiano y solo a Cristo me debo
amén

origen: http://volvamosalasfuentes.blogspot.mx/

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4 comentarios leave one →
  1. edgar permalink
    noviembre 13, 2013 8:31 am

    gracias por esas aclaraciones DIOS me les siga dando mas conocimieento

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  2. gregorio permalink
    noviembre 12, 2013 7:24 pm

    Yo soy………….. Qué importa como me llame o como me llamen, pues ya sabemos lo que importa.

    El problema de usar este término es que induce a confusión, induce al caos sobre todo en los hermanos con menos formación.

    Ya estamos condicionados por suficientes “etiquetas”, como para luchar por recuperar esta y mirar si nos la podemos poner o no.

    Sinceramente creo que es contraproducente para nosotros y para los no cristianos.

    Cuando conocí a los Evangélicos me sorprendió tantas denominaciones, tantas etiquetas y aún me sigue sorprendiendo.

    Un fuerte abrazo.

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    • noviembre 12, 2013 9:45 pm

      gregorio hay temas como este que causan confusión, no crees que debería ser razón para poder enseñar a aquellos “con menos formación”? si no se les enseña les sera de confusión muchos temas, como la trinidad, eventos futuros, etc… personalmente cuando inicie mi vida cristiana y tenia muchos deseos de enseñar a otros me hacían preguntas en relación a la biblia, Cristo, Dios, ángeles, trinidad, anticristo, etc. y al inicio me parecía confuso y hasta contradictorio algunos temas, gracias a los hermanos que tuvieron paciencia y me enseñaron… necesitamos enseñar, enseñar, enseñar y enseñar… eso es lo que nos manda el Señor Mt. 28:19-20 bendiciones

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      • gregorio permalink
        noviembre 20, 2013 6:51 pm

        Acepto con agrado tu corrección Walmert.

        Lo que pasa es que a veces ciertas preguntas no cooperan (o al menos así me lo parece) en el establecimiento del orden, en el ya de por si caótico mundo actual del razonamiento “teológico” entre en el que nos movemos.
        Pero tal vez este no era el lugar ni el momento para exponer este mi sentir.

        Realmente pensé retirar mi comentario despues de lanzado, y de hecho ahora creo -por lo razonado aquí- que fue un error.

        Pido disculpas.

        Un saludo

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